 Bajo la denominación ‘City Safety’, la compañía sueca Volvo comenzará a comercializar este sistema que frena automáticamente el vehículo cuando detecta un obstáculo y el coche circula por debajo de los 30 kilómetros por hora.
De esta forma, se evitan totalmente las colisiones por debajo de los 15 kilómetros por hora, algo que puede llegar a ser muy útil en los atascos, donde se avanza y se para el coche constantemente. Entre los 15 y los 30 kilómetros por hora, el sistema reduce la velocidad del vehículo.
“Hemos encontrado un coche que no se deja chocar”, ha señalado José Manuel García, gerente adjunto de Cesvimap en la presentación de este sistema ante los medios de comunicación.
En este acto, se realizó una prueba sin conductor en las instalaciones de choque de Cesvimap, a 15 kilómetros por hora; y otra en las pistas de tráfico, con piloto y ocupantes pero ante un coche hinchable.
García asegura que el 75 por ciento de los accidentes suceden a una velocidad inferior a los 30 kilómetros por hora, la mayoría de ellos (el 54 por ciento) de carácter frontal. También asegura que se trata de un “sistema barato” que se monta “en un lugar bien protegido de impactos”, en concreto, en la parte superior de la luna delantera.
Cesvimap es uno de los 25 centros, de 19 países distintos, que forma parte de RCAR, la asociación mundial que engloba a las entidades que se encargan de investigar la seguridad de los vehículos.
La actividad de esta organización se divide en cuatro grupos de trabajo: protección de los asientos por latigazo cervical, desarrollo de nuevas pruebas de choque, elaboración de una guía de reparación de chapa y pintura, y pruebas de los sistemas de seguridad los vehículos. Dentro de este último apartado, se consiguió el denominado ‘City Safety’.
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